La escuela «International GTF Kenpo Studio» es dirigida por Gisela Torres Flores, con el grado de Black Belt, y cuenta con la supervisión constante del maestro Roberto Vidal Carvajal, 8th Degree Black Belt, «Associate Master of the Arts», ambos pertenecientes a la federación internacional Chinese Karate Federation (CKF), lo que respalda nuestro entrenamiento con un estándar sólido y reconocido a nivel internacional.
Gisela Torres Flores

Gisela Torres Flores, de profesión Electricista, titulada de la Universidad técnica Federico Santa María. Mi vocación de enseñar me ha llevado a impartir clases relacionadas con el área eléctrica, matemática y física desde hace 17 años. Desde inicios del 2017 inicié en las artes marciales para acompañar y apoyar a mi hijo Andrew de 9 años en su camino en Kenpo karate y sin duda ha sido una de las mejores decisiones de mi vida. En la actualidad orgullosamente puedo decir que después de 10 años seguimos compartiendo el tatami y nada me hace más feliz. Hoy ambos somos cinturón negro en Kenpo karate e instructores de nuestra propia escuela. Siempre he estado en constante estudio ampliando mis conocimientos en entrenamiento deportivo para niños y adultos y en entrenamiento de fuerza, certificándome como coach en ambas áreas.
Desde el año 2024 pertenezco al grupo de instructores MCIP (METODO DE COMBATE INTEGRAL POLICIAL-MILITAR ) y ostento el grado de Cinturón negro 2do Dan en defensa personal.
Andrew Villarroel Torres

En el año 2016 inicié en el Kenpo y meses después mi madre Gisela Torres decidió acompañarme en este camino. Hoy tengo 20 años y el Kenpo Karate ha sido mi brújula durante la última década. Aunque entrenamos para la cruda realidad de la defensa personal callejera, para mí el Kenpo es, irónicamente, mi mayor espacio de paz. Es el lugar donde me desconecto del ruido exterior, me conecto con mi cuerpo y encuentro tranquilidad absoluta.
En mi infancia enfrenté conflictos y hostilidades que me costaba manejar. El Kenpo no me convirtió en alguien que busca peleas, sino en una persona con el carácter necesario para afrontar problemas físicos y verbales con seguridad y templanza. Hoy, mientras curso la carrera de Medicina Veterinaria, el tatami sigue siendo mi refugio vital: el cable a tierra perfecto para liberar el estrés universitario, recargar energías y recordar que la verdadera fuerza empieza en el control de uno mismo.